viernes, 20 de octubre de 2017

9 libros para entender la Revolución Rusa


Hace cien años, en Rusia, las masas agitadas lograron sacudir no solamente a la aristocracia y la burguesía de aquel país, sino conmocionar al mundo entero. Desde aquel momento, la historia no puede eludir las implicaciones sociales de tal acontecimiento, que todavía hoy sigue reverberando.

Por tal razón, el mes de octubre de 2017, se ha establecido como fecha clave tanto para recordar aquel momento histórico como también para reflexionar que nos dice la revolución hoy.

Para colaborar en esa tarea reflexiva, dejamos acá una lista de títulos recomendados –algunos clásicos, otros más recientes– pero todos provechosos; que pueden encontrar en nuestra tienda. 


Diez días que sacudieron el mundo

John Reed, con ilustraciones de Fernando Vicente (Capitán Swing)



John Reed fue testigo de la Revolución de Octubre, asis­tió en Petrogrado al II Congreso de los Sóviets de Obre­ros, Soldados y Campesinos de toda Rusia y vivió los acontecimientos que cambiaron la historia del siglo xx. Ésta es la crónica diaria y exhaustiva del proceso revolucionario, con entrevistas a los líderes de las diferentes facciones, que supone un excepcional relato del hervidero político que se vivió en Rusia en 1917. 

Reed, que años atrás acompañó a Pancho Villa durante la Revolución mexi­cana como corresponsal y viajó a lo largo de todo el frente oriental durante la Primera Guerra Mundial, ofrece aquí un apasionado relato de los acontecimientos vividos en Petrogrado mientras Lenin y los bolcheviques se hacían con el poder. Captura el espíritu de las masas embriagadas de idealismo y excitación ante la caída del Gobierno provisional, el asalto al Palacio de invierno y la toma del poder. Desde su publicación en 1919, este apasionante relato de un periodista occidental, se convirtió en uno de los grandes textos del periodismo norteamericano. Una obra maestra del reportaje que Lenin definió como «la exposición más veraz y vívida de la Revolución».


Historia de la Revolución Rusa

León Trotsky (Capitán Swing)


«En los dos primeros meses del año 1917 reinaba todavía en Rusia la dinastía de los Romanov. Ocho meses después estaban ya al timón los bolcheviques, un partido ignorado por casi todo el mundo a principios de año y cuyos jefes, en el momento mismo de subir al poder, se hallaban aún acusados de alta traición. La historia no registra otro cambio de frente tan radical, sobre todo si se tiene en cuenta que estamos ante una nación de ciento cincuenta millones de habitantes. Es evidente que los acontecimientos de 1917, sea cual fuere el juicio que merezcan, son dignos de ser investigados». Así comienza la considerada por muchos como una de las obras más poderosas de la historia jamás escrita. La historia de la Revolución rusa ofrece un relato sin precedentes de uno de los acontecimientos más cruciales y discutidos en la historia del mundo.

Este libro presenta, desde la perspectiva de uno de sus actores centrales, el profundo carácter democrático y emancipador de la primera Revolución rusa. Originalmente publicado en tres partes, la obra maestra de Trotski se recoge aquí en un solo volumen. Sigue siendo el registro más vital e inspirador de la Revolución rusa jamás publicado hasta la fecha.


Breve Historia de la Revolución Rusa

Mira Milosevich (Galaxia Gutenberg)


A diferencia de la mayoría de las obras publicados sobre la revolución rusa, este libro la analiza como un ciclo de cien años. Mira Milosevich ofrece un análisis desde múltiples perspectivas (política, ideología, cultura, cambios socioeconómicos, guerras) para responder a cinco cuestiones fundamentales: cómo y por qué estalló la Revolución en 1917; cómo los bolcheviques llegaron al poder y establecieron su régimen; cómo y por qué dicho régimen evolucionó hacia formas extremas de totalitarismo; cómo el sistema soviético perduró durante sesenta y nueve años y por qué colapsó; y finalmente, qué tipo de sistema político y económico ha emergido de las ruinas de la URSS. 

Breve historia de la Revolución rusa demuestra que el Estado bolchevique se sostuvo sobre el terror, la autocracia ideológica del partido único, una administración ultracentralizada, el nihilismo legal, la ausencia de libertades individuales y de propiedad privada; pero también que el totalitarismo comunista no fue un sistema basado sólo en el terror, sino que gozó de un alto grado de colaboración y aceptación por parte de los ciudadanos soviéticos, y que el ciclo revolucionario todavía no ha concluido.


El año I de la Revolución Rusa

Víctor Serge (Traficantes de Sueños)


El año I de la Revolución rusa es el relato apasionado de un militante bolchevique. Escrito entre 1925 y 1928, todavía en medio de la turbulencia revolucionaria, el texto se despliega como un torbellino que reproduce la agitación y la velocidad de los primeros doce meses de un acontecimiento que, como pocos, hace de parteaguas de la historia moderna. En sus páginas se analiza el golpe de octubre, las primeras decisiones del poder bolchevique, el comienzo de la guerra civil, del terror blanco y el terror rojo, los episodios iniciales del comunismo de guerra, hasta enlazar con la Revolución alemana de noviembre de 1918. Su testimonio es seguramente uno de los más informados y más penetrantes de su tiempo, también de los mejores escritos.

En una época que ha decidido ya su condena sobre la Revolución de 1917, esta edición trata de recuperar este importante hecho histórico a partir del relato de uno de sus protagonistas justamente en el año del primer centenario de la Revolución rusa.


La Revolución Rusa

Christopher Hill (Ariel)


Este libro del célebre historiador Christopher Hill, considerado un clásico en la materia, trata de establecer el lugar que deben ocupar en la historia Lenin y la revolución que se convirtió en la obra de su vida, y a su vez constituye una introducción indispensable a la Revolución rusa. 

En él se analizan las principales cuestiones: la esencia del partido bolchevique y en qué se diferencia de los demás partidos socialistas; la política agraria en un país donde los campesinos conformaban el ocho por ciento de la población; la filosofía política en la que se inspiraron la Revolución y el Estado soviético; y la crítica de Lenin al imperialismo y su definición de la política nacional e internacional a la que los líderes del Estado Soviético deberían aspirar.





Octubre: La Historia de la Revolución Rusa

China Miéville (Akal)


En febrero de 1917 Rusia era una monarquía atrasada y autocrática, enfangada en una guerra impopular; y en octubre, después de no una, sino dos revoluciones, se había convertido en el primer Estado de los Trabajadores, pugnando por colocarse en la vanguardia de la revolución global. ¿Cómo tuvo lugar esta inimaginable transformación?

En una visión panorámica, desde San Petersburgo y Moscú hasta las aldeas más remotas de un imperio inabarcable, Miéville desvela las catástrofes, intrigas y fenómenos inspiradores de 1917, en toda su pasión, dramatismo e incluso extrañeza. Afrontando los debates clásicos, pero narrado también para el lector que se asoma por primera vez a esta temática, esta es una asombrosa historia de la humanidad en su punto más grandioso y más desesperado; un antes y después civilizatorio que todavía reverbera hoy en día.



1917: La Revolución Rusa Cien Años Después

Juan Andrade y Fernando Hernández Sánchez [Editores] (Akal)


La Revolución rusa fue el acontecimiento más trascendental del siglo xx. El asalto al Palacio de Invierno de Petrogrado en octubre de 1917 fue vivido como la materialización inesperada de una utopía largamente perseguida: la de la ocupación del poder por parte del proletariado y la construcción de una nueva sociedad sin clases. El acontecimiento espoleó conciencias, amplió el horizonte de expectativas de las clases populares e inspiró revoluciones y regímenes políticos por todo el mundo. También desató el pánico y la reacción virulenta de sus posibles damnificados y la hostilidad de quienes, aun simpatizado con su arranque, no compartieron su devenir.
A radiografiar este magno acontecimiento y sus consecuencias –políticas, sociales y culturales–, la evolución del mundo surgido de ella y el mito y la memoria de la revolución en la actualidad se consagra 1917. La Revolución rusa cien años después, una visión poliédrica, diversa y coral, de la revolución y el siglo que engendró.

Juan Andrade, Josep Fontana, Leopoldo A. Moscoso, Pablo Sánchez León, Antoni Domènech, Wendy Z. Goldman, Rosa Ferré, Serge Wolikow, Aurora Bosch, Elvira Concheiro, Sebastiaan Faber, Ángel Duarte, Francisco Erice, José Luis Martín Ramos, Josep Puigsech Farràs, José M. Faraldo, Michelangela Di Giacomo, Novella di Nunzio, Jesús Izquierdo Martín, Jairo Pulpillo López, Constantino Bértolo, Guillem Martínez, Álvaro García Linera, Enzo Traverso y Fernando Hernández


Historia de la Unión Soviética: De la Revolución Bolchevique a Gorbachov

Carlos Taibo (Alianza Editorial)


Hace cien años, a finales de 1917, cristalizó uno de los episodios que se habían de revelar decisivos en la historia del siglo XX: la revolución bolchevique acabó definitivamente con el imperio zarista y alumbró la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, oficialmente disuelta en 1991 con la dimisión de su último dirigente, Mijaíl Gorbachov. 

En este libro se examina en detalle lo que la Unión Soviética fue y representó como una de las dos superpotencias del siglo XX, en la firme convicción de que su sistema experimentó cambios notables con el paso del tiempo y se desplegó conforme a patrones diferentes en los distintos espacios geográficos que abarcó el país más extenso del globo.






De la Tempestad Surgieron... Relatos de la Revolución Rusa

Edición de homenaje a los 100 años de la Revolución (Hiru-Hondarribia)


En el 100 aniversario de la Revolución de Octubre de 1917, la Editorial Hiru ofrece una selección de relatos extraídos del libro De la tempestad surgieron... Libro editado originalmente por la mítica editorial Progeso, de Moscú. En el año 1973. 

“Nosotros fuimos los primeros a quienes nos cupo en suerte hablar a las gentes de la idea socialista, de cómo fue conquistada”. Estas palabras de Alexandr Fadéiev podrían haberlas repetido con respecto a sí mismos algunos de los autores que figuran en el presente libro, aunque los relatos aquí incluidos no se refieren solamente a los “diez días que conmovieron al mundo”, también nos dan noticia de los años heroicos de la guerra civil o nos llevan al pasado, a los tiempos pre-revolucionarios, dando a conocer al lector la ingente labor de un pueblo que edificó una nueva sociedad en duras circunstancias. Del corazón vivo de la Revolución tratan los relatos que hoy les ofrecemos.





lunes, 9 de octubre de 2017

Razón del teatro de Juan Mayorga


El dramaturgo español, que visitará Costa Rica para participar en el 10º Encuentro Nacional de Teatro, nos dice que "el Teatro es un arte político al menos por tres razones: porque se hace en asamblea, porque su firma es colectiva y porque es el arte de la crítica y de la utopía. Examina como vivimos e imagina otras formas de vivir".





"El teatro y la filosofía son para mí uno solo". Nacido en Madrid en 1965, Juan Mayorga es licenciado en Matemáticas, doctor en Filosofía y uno de los dramaturgos fundamentales del siglo XXI. Mayorga visitará Costa Rica para participar en el 10º Encuentro Nacional de Teatro y entre sus actividades públicas tendrá dos conversatorios, uno en el Teatro Universitario (UCR) el miércoles 11 de octubre a las 10:00 am y otro en nuestra librería, Frantz & Sarah, el sábado 14 de octubre a las 7:00 pm en torno a su libro Elipses. Además, su obra, El cartógrafo, se presentará en el Teatro Popular Melico Salazar el próximo domingo 15 de octubre a las 6:00 pm.


Les compartimos un extracto de su ensayo Razón del teatro

Cuando el autor comienza a imaginar, el espectador ya está allí. El texto anticipa un hecho social -político-: será pronunciado, puesto en espacio y en tiempo, por actores ante espectadores. Desde el texto, el teatro es asamblea.

Todo lo que el teatro necesita es un actor elocuente y un espectador cómplice. Su dependencia de condiciones materiales y su necesidad de obedecer al mercado son, en comparación, pequeñas. Es, en comparación, libre. 

La ruina es el estado natural del teatro. La ruina del teatro sólo deja en pie unas acciones interpretadas ante unos espectadores. Nada más le es necesario. El futuro del teatro siempre es Atenas.

El centro del teatro es el frágil cuerpo del actor, un ser humano ante mí. Cada función de teatro debería ser una celebración de la humanidad. 

Cuando el teatro es dominado por su máquina, lo que se representa y celebra es el dominio de la técnica sobre el hombre. 

Extender lo visible es la primera contribución política del teatro. Extender la sensibilidad, la memoria del espectador. Mostrarle que algo es distinto de lo que parece, que algo podría ser distinto de como es, que algo pudo ser distinto de como fue. Darle a ver el orden dominante, los sentidos de realidad construidos por el poder, las ficciones del poder. Darle medios -antes que nada, palabra- para crear sus propias ficciones. Hacer de él un crítico.

Hacer de cada espectador un crítico: ese imperativo es el legado político más grande de Brecht. Hacer que el espectador no se entregue a la recepción de la obra como a la adoración de un ídolo, sino que se pregunte cómo ha sido construida, la intención de quien la ha hecho, la posición en que se le quiere situar a él, espectador. 

El espectador -el crítico- debería descartar la identificación como procedimiento. Debería tomar la obra como foco de una elipse.

El teatro no debe aspirar a convencer a nadie de nada. En vez de adhesión, debe buscar conversación. No tiene que dar respuestas. Su misión es mostrar la complejidad de la pregunta y la fragilidad de cualquier respuesta. 

Antes que proclamando la libertad, el teatro la defiende ejerciéndola. 

¿Puede el teatro transformar el mundo? Hay que hacerlo como si pudiera. En todo caso, no sabemos cómo sería un mundo sin teatro. En todo caso, no descartemos que un ser humano, al encontrarse con el teatro, se transforme. No despreciemos al ser humano. 

Fragmento tomado de Elipses, La uÑa RoTa, 2016

Programación completa del 10º Encuentro Nacional de Teatro (Octubre 2017)




martes, 26 de septiembre de 2017

Revista Campotraviesa

 

Nos hablan los editores

 

Revista de poesía argentina y latinoamericana
Buenos Aires, Argentina • Inicio de la editorial: 2011

 

Jeymer Gamboa • Director


La revista Campotraviesa nació de juntarnos a leer
poesía los domingos en una casa. No es una revista
académica, ni de autores, ni de crítica, pero tiene un
poco de todo eso también. Se armó a partir de cuestiones
sensibles, donde los nombres propios van o vienen
según las variaciones del clima y las particularidades de
un lugar, una voz que suena o una imagen que se siente
en la piel. Campotraviesa se publica con el cambio de
estación.

Tenemos un tema: ser de pueblo y vivir en la ciudad.
Una de las secciones fijas de la revista se llama Historia
del poema. Le pedimos a un poeta o a una poeta un texto
exclusivo para Campotraviesa en el que indaguen los
orígenes o las motivaciones que los llevaron a escribir
uno de sus poemas favoritos. Debajo de todo poema
hay algo subterráneo y misterioso que en esta sección
se revela con un nuevo texto en prosa. Para el número
nueve, el poeta y narrador santafecino Francisco Bitar
escribió un hermoso texto sobre su poema “Su estado
natural”, del libro The Volturno Poems. Un libro que
en la portada tiene el cuadro de Malévich titulado
Campesino en los campos. Queremos compartir esta
Historia del poema con el público lector de la Feria del
Libro en Costa Rica. Agradecemos a Vivi y a Leo por
darnos un rincón en su cálida librería Frantz & Sarah,
en el corazón de San José.

Historia del poema
Por Francisco Bitar

Hace un tiempo escuché al poeta A decir que el poeta
B hacía trampa en sus poemas: al parecer, el poeta B no
había vivido todo lo que aparecía en sus libros. El poeta
B no era quien decía ser. Me quedé pensando en aquello,
en la posibilidad de que el poema fuera una completa
invención (una ficción, digamos), hasta qué punto eso
sería comprobable y en qué medida me importaba.

Se podría decir que, mientras el poema funcione,
importa muy poco si se trató de una experiencia real
(suponemos que, si el poema funciona, lo fue en alguna medida).
Pero también es cierto que se espera del poeta
un encare más veraz que verosímil, como si todo lo que
fue poetizado tuviera su expresión última, su garantía,
digamos, en la persona del poeta. Entre una posición
y la otra, entre los defensores del poema ficcional y el
poema biográfico, está el poema narrativo. Pound, su
más grande promotor, diría que, entre la opción de
escribir la palabra árbol y la palabra abedul, siempre
será preferible poner el nombre específico, y que si, por
motivos inherentes al poema, es preferible decir fresno,
lo mejor es dejar que así sea.

¿Por qué un fresno y no un abedul? En mi caso, porque
es raro ver un abedul en el litoral, porque la sonoridad
de la palabra parece imitar su movimiento en las noches
de abril, cuando parece que el clima va a cambiar y
finalmente no lo hace, y porque se trata del árbol de mi
infancia, el que sirvió de palo en los picados para armar
los arcos. Ahí están los motivos de algunas decisiones en
torno al poema: musicales y de prosodia, pero también
personales y hasta inconscientes. Es que el poema, en
su imaginación, va hacia un yo que quisiéramos ser
y capaz algún día seremos, o al yo, en todo caso, que
fuimos en alguna ocasión, muy excepcionalmente.

El primer poema de The Volturno Poems, “Su estado
natural”, tiene una base real y su asunto es fácilmente
identificable: la vida que lleva un hombre en soledad,
lejos de una mujer, su regresión a hombre de las
cavernas. Pero hay, como diría el poeta A, una trampa:
para ser completamente sinceros, mi patio está hecho
de baldosas, los pastos nunca podrían crecer hasta tapar
los envases de cerveza. Con todo, poner las botellas a la
misma altura que los yuyos, igualar unas con otros, me
hacía pensar en un mundo privado donde la cerveza
estaba integrada al paisaje, donde las botellas formaban
parte de un orden natural. Todavía hoy, cuando
recuerdo esa imagen, recuerdo también aquella gran
época y siento el peligro de volver a ella, su inminencia.


Su estado natural
Francisco Bitar

El día siguiente
al día que te fuiste
mi patio volvió
a su estado natural.
Primero dejé de juntar
la caca de nuestro gato
y entonces llegó una mariposa
a la que unas moscas
se encargaron de espantar:
dos de ellas la atormentaron
hasta cruzarla al patio siguiente
mientras las otras dos se dedicaban
a bailar con las patas traseras
sobre un pedazo de sorete.
La cerveza vieja
que había en los envases
se volvió vinagre incluso antes
de que llegara este verano
y cuando el pasto creció
hasta la altura de las rodillas
ya no se distinguía
el tallo marrón de las plantas
del tallo marrón de las botellas.
Parece una época mala
pero no lo fue en absoluto.
De tanto estar abajo del sol
mi cuerpo se hizo fuerte.
Llegaron alguaciles
de palo blanco y cabeza celeste
como fósforos de telo,
todas eran buenas señales.
Incluso se podría decir
que fue una época muy parecida
a esta en la que volviste.
A excepción
del orden y la limpieza
que me interesan muy poco,
es casi lo mismo,
con una sola diferencia.
Una diferencia importante.


 












REVISTA
CAMPOTRAVIESA
Revista de poesía
Verano / Otoño 2017
104 páginas